Reflexologia
El arte de la reflexología consiste a realizar masajes de los pies para calmar ciertos males y tensiones.
Existen ciertas zonas en el pie que representan todos los órganos del cuerpo y al estimular esas zonas manualmente podemos calmar el dolor, facilitar la eliminación de toxinas, prevenir ciertas enfermedades y disturbios de la salud.
En una primera sesión de reflexología podal se hace una exploración completa de todo el organismo para detectar posibles alteraciones. Se presionan todos los puntos reflejos (unos 40 aproximadamente) y se buscan puntos reactivos, dolorosos o molestos. Esto nos dará una clara indicación de los puntos sintomáticos a tratar. En sesiones posteriores se tratan dichos puntos. Es importante señalar que la aparición de puntos reactivos NO quiere decir que el órgano en cuestión esté enfermo o débil. Simplemente, cuando encontramos un punto reactivo en determinada zona, tratamos dicha zona refleja.
A veces puede no aparecer ningún punto reactivo. En ese caso procedemos a tratar algunos puntos clave (columna vertebral, riñones, plexo solar…) que equilibraran nuestro organismo.
La reflexología podal es una terapia absolutamente indolora, sin ningún tipo de contraindicaciones (solamente la tromboflebitis sería causa de contra indicación) y tremendamente relajante a la par que terapéutica. Cada sesión suele durar aproximadamente una hora.
